miércoles, 9 de mayo de 2012

Nueva vida.

Nuevo diseño, nueva vida... o eso espero, que siempre se me olvida que esto está para escribir.

jueves, 23 de febrero de 2012

Sonrisas y lágrimas

Tenía concierto. Era una tarde alentadora, ardiente, una tarde valenciana, acompañada de buenas amistades. Pero todo no puede ser felicidad, y menos cuando un buen amigo te cuenta que tiene cáncer. La desesperación te inunda, pero a pesar de eso, sabes que lo único que puedes hacer es apoyarlo, con todas tus fuerzas, con todo tu ser. Ahora lloro, mientras escucho a Damien Rice y su Coconut Skins. Últimamente lloro más de lo que me gustaría, pues lloro cuando las desgracias acuden a las vidas de mis allegados. La vida no es justa.

martes, 21 de febrero de 2012

Cenizas.

Valencia, 21 de febrero de 2012. Un día, una tarde. Miles de personas acuden a las calles con tal de defender la educación pública. Me siento orgulloso por participar en esta movilización y muy contento por saber que hay gente que todavía defiende lo que verdaderamente importa en esta sociedad. Pero por algún motivo que no llego a comprender no me encuentro a gusto conmigo mismo, será que no iba de la mano con nadie... será que no tenía con quien compartir el momento.
Aún así, siempre quedará la imagen de Valencia inundada de gente grabada en mis retinas.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Esto vuelve a la vida señores, será el aburrimiento, la pesadez de la rutina, la soledad inesperada, el despertar de la imaginación, pero volvemos, o al menos en parte para escribir, sentir y liberar.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Llego un punto en que, tras haber caminado hasta no poder más, llegado todo lo lejos que pudo y habiendo hecho todo lo que había podido... se sentó en una roca y lloro.
- Y ya esta?
- si, y ya esta.

viernes, 6 de agosto de 2010

#7

Tengo un sueño. Un sueño que nació cumplido, pero que sigue desarrollándose. Mi sueño es ser artista.

Veronika decide morir.

Veronika escogió una vida sin sobresaltos, hizo todo cuanto pudo para evitar los cambios en su vida. Logró una existencia en la que cada día era exactamente igual al anterior. Eso es lo que la llevó al suicidio, y cada vez que un cambio sucedía, lo aniquilaba, pues la idea del suicidio estaba demasiado arraigada en su mente, imposible de arrancar. Así que, ¿para qué sufrir ahora? Sólo necesitaba esperar. En cuatro o cinco días, su corazón se pararía.

Vale, sí, esta idea no es mía, pero es una reflexión propia, ¿vale? :P